¡Haz clic para puntuar esta receta!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Hay días en los que apetece pizza, pero también probar algo diferente y más nutritivo. Y para esos momentos, estas mini pizzas de garbanzos con pechuga son una receta que merece la pena guardar.
En lugar de preparar una masa tradicional con harina, utilizamos una combinación de garbanzos, queso cottage y huevo para crear unas pequeñas bases que después podemos cubrir con nuestros ingredientes favoritos.
El resultado es una receta sencilla, saciante y rica en proteínas, perfecta para una cena, un picoteo o incluso para compartir como aperitivo.
Y, además, tiene una ventaja: es muy fácil adaptarla a lo que tengas en la nevera.

¿Por qué preparar una base de pizza con garbanzos?

Aunque solemos asociar los garbanzos a platos de cuchara, ensaladas o hummus, triturados también pueden utilizarse para preparar masas y bases como la de esta receta.
Su sabor suave combina fácilmente con otros ingredientes y permite que el protagonismo recaiga también en los toppings. Mira los ingredientes en la columna de la izquierda.

Cómo hacer mini pizzas de garbanzos paso a paso

Comienza preparando la base. Añade los garbanzos cocidos, el queso cottage y los huevos a un vaso batidor. Sazona al gusto y tritura hasta conseguir una mezcla homogénea.
Cubre una bandeja con papel de horno y reparte pequeñas cantidades de la mezcla, dejando suficiente espacio entre ellas. Con ayuda de una cuchara, extiéndelas ligeramente hasta formar pequeños círculos similares a la base de una mini pizza.

Hornea las bases a 200 ºC durante aproximadamente 10 minutos. Pasado este tiempo, retira la bandeja del horno y llega la mejor parte: los toppings. Añade sobre cada base un poco de tomate, queso y los taquitos de pechuga. Vuelve a introducirlas en el horno durante otros 10 minutos aproximadamente, hasta que las bases estén hechas y el queso se haya fundido.
¡Y listas para disfrutar!

¿Qué otros toppings puedes utilizar?

Una de las ventajas de estas mini pizzas es que puedes mantener la misma base y preparar diferentes versiones simplemente cambiando algunos ingredientes. Además de los taquitos de pechuga, puedes probar con jamón, bacon o pequeños trozos de chorizo. También puedes incorporar champiñones laminados, cebolla, pimiento, calabacín o unas rodajas finas de tomate.

Para terminar, unas hierbas aromáticas también pueden marcar la diferencia. Un poco de orégano, albahaca o incluso pimienta recién molida aportará un extra de aroma y de sabor a la receta. Incluso, puedes preparar varias combinaciones en la misma bandeja. Así, cada mini pizza puede tener unos toppings diferentes y cada uno elige su favorita.

Consejos para que las mini pizzas queden bien

El primer horneado de las bases es importante. No tengas prisa por añadir los toppings: esos primeros minutos permiten que la mezcla de garbanzos, huevo y queso cottage adquiera consistencia antes de incorporar el resto de ingredientes.

También conviene no hacer las bases demasiado gruesas. Extenderlas ligeramente ayudará a que se cocinen de manera uniforme y hará que resulte más fácil comerlas con las manos. Y con los toppings, mejor no pasarse con las cantidades. Al tratarse de mini pizzas, utilizar pequeñas porciones permite que la base mantenga mejor su forma.

Si quieres más ideas de recetas sencillas, haz clic aquí. ¡Te esperamos!